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7 razones por las que el coche autónomo debe triunfar

24 diciembre, 2014

En menos de un siglo hemos asimilado totalmente el uso del automóvil y aún a sabiendas de que es una herramienta mortal -en todas las familias se conocen casos trágicos de accidentes de tráfico- sus amplias ventajas y el aumento del nivel de vida que subyace en este aparato hacen que su aceptación sea amplia. Es compañero de la humanidad desde hace cuatro días pero nuestra dependencia a él ya es total y uno ya no sabe si la humanidad adaptó el coche a sus necesidades o si el coche está reinventando la humanidad a su imagen y semejanza.

La tardía aparición del automóvil en la historia de la evolución humana es la razón por la cual somos pésimos conductores; nuestro organismo no está adaptado eficientemente a la conducción y eso se traduce en una de las principales causas de muerte en la sociedad moderna. A pesar de ello, este lado oscuro, no ha hecho freno al romanticismo entre personas y automóviles; los coches nos enamoran por su diseño, su potencia y, sobretodo, por el placer de la conducción.

Sólo en España mueren, a diario, un promedio de 3 personas en accidentes de tráfico y muchos más son los que acaban heridos graves –5.206 sólo en el año 2013-, con costes elevados a nivel humano y económico que se están intentando mitigar des del primer día que un automóvil puso sus ruedas en tierra firme.

[su_animate type=”bounceInLeft”]El coche autónomo de Google[/su_animate]

Quizá no estemos tan lejos de este momento; esta misma semana Google ha anunciado la presentación, en Mayo de 2015, de su primer prototipo de automóvil de conducción autónoma. La visión de Google es realmente radical llegando al punto de querer extripar, de la cabina, volantes y pedales de freno; quieren que el software sea el controlador absoluto mediante un enjambre de sensores mucho más efectivos que nosotros, los humanos, en la mayoría de ocasiones. En contraposición, innovadores en este campo, como el CEO de Tesla, Elon Musk, apuestan, por el momento, por una conducción autónoma parcial.

[su_animate type=”bounceInLeft”]7 razones a favor del coche autónomo[/su_animate]

Un cambio tan radical en uno de los pilares de la sociedad moderna provocará cambios multinivel y aunque hacerse una idea de su alcance total es difícil hay varias razones por las que me gustaría verlos por las calles, 

  1. Más seguridad vial y menos muertes; sabemos que el factor humano –sus errores y limitaciones– son la principal causa de accidentes. Sobre el papel la conducción autónoma promete una reducción drástica de accidentes gracias a una ingente cantidad de sensores y procesamiento de datos.
  2. Ahorro millonario en la Administración pública; con una reducción de accidentes de tráfico habrá disminución en gastos sanitarios, campañas preventivas, funcionarios de tráfico y de emergencias, pensiones de invalidez,…
  3. Ahorro personal; el coche es el segundo principal gasto familiar, en el que lapidamos cerca de 5000€ anuales. El coche autónomo podría ahorrarnos la adquisición de un coche en propiedad optando por otras formas de uso cómo el alquiler; disponiendo de uno en la puerta de casa a los pocos minutos de pedirlo desde el móvil.
  4. Ahorro de tiempo; si el coche es de alquiler se dirigirá al estacionamiento o buscará un nuevo usuario. Si es de propiedad, en cambio, podrás enviarlo a estacionar ajustando la distancia.
  5. Sharing economy; el acto de compartir coche pasa a un siguiente nivel. Al alquilar un coche para hacer un trayecto podrás decidir si deseas compartirlo con otras personas y, en caso de que tengas coche de propiedad, podrás alquilarlo a otras personas cuando no lo vayas a utilizar –el 95% de la vida útil de un coche está aparcado-. Gracias al Big Data será posible cruzar datos de los usuarios y sus trayectos calculando en el momento costes económicos y temporales.
  6. Es inclusivo; carecerá de importancia estar facultado para la conducción de un automóvil y, por tanto, el vehículo autónomo pasará a ser un factor muy importante de inclusión social.
  7. La ciudad cambiará; más espacio en las ciudades y calles debido a la menor demanda de aparcamientos o incluso una ciudad moldeable en la que diferentes zonas estén habilitadas de forma automática sólo para automóviles concretos; con la tecnología V2V/V2I se podrán evitar atascos o recibir avisos del aparcamiento libre más cercano.

[su_animate type=”bounceInLeft”]¿Son todo cosas buenas?[/su_animate]

Los coches autónomos son susceptibles de provocar transformaciones positivas en la ciudad y mejoras en calidad y nivel de vida, pero también existe un lado oscuro que arroja muchas dudas como: ¿Estarán los automóviles libres de fallos o ataques informáticos que puedan costar vidas? ¿Quien controlará nuestra privacidad? ¿Cómo se gestionará un posible accidente; a favor del tripulante o de los otros implicados? ¿Qué sucederá si triunfa la idea de automóviles totalmente autónomos en los que no habria capacidad de tomar el mando de la conducción en ningún caso; estará el software a la altura? ¿Y que pasará si alguien decide tomar el control del vehículo; p.e. un Estado para encarcelar a un disidente?

Por lo que atañe a la privacidad veo dos caminos totalmente contrapuestos; en el primero toda la información la gestionarán empresas públicas o privadas como Google, Uber o Blablacar en las cuales depositaremos nuestra total confianza, en el segundo estará un modelo controlado por estándares abiertos y cooperativas de socios que decidan hasta dónde llega la información que desean compartir y hasta dónde llega su privacidad. Alejarnos del poder de decisión sobre nuestros datos, sólo puede llevarnos de cabeza a una distopía tecnológica; control social, moldeabilidad y merma del libre albedrío.

No dudo que el coche autónomo -muy a pesar de los taxistas- va a triunfar almenos parcialmente; es un negocio demasiado suculento y empresas cómo Google, Tesla, General Motors, Ford, Mercedes-Benz o Toyota ya están dentro. Quizá no los veamos en los próximos 5 años en nuestras calles pero no dudo de que esta tecnologia va a marcar la pauta de la indústria del automóvil de ahora en adelante.

Llegó la hora de decir hasta siempre al “¿Te gusta conducir?”.