Saltar al contenido

¿El futuro son robots cocinando hamburguesas de laboratorio?

5 mayo, 2015

Hace unos meses escribí sobre diferentes perspectivas de futuro en el campo de la alimentación cómo el uso de la impresión en 3D, la carne de laboratorio o cultured meat, el resurgir de la hidroponía y el cultivo vertical o los preparados alimenticios en polvo que se venden como panacea pero, el mundo de la alimentación, cada vez más casado con el mundo de la tecnología digital, avanza a la misma velocidad que esta.

Sólo un año y medio después del anuncio de las primeras hamburguesas de laboratorio con un coste de producción de 325.000 USD, Mark Post, el científico que la hizo realidad, afirma que a día de hoy podría producirse a un precio de 80 USD/Kg, haciendo su aparición a nivel comercial en unos 20 años; una reducción insólita que se apoyaría en economías de escala para acercar este alimento a nuestros platos.

hamburgesas de laboratorio carne singularidad

¿Y quién cocinará estas hamburguesas de laboratorio? No se preocupen y dediquen su tiempo a otros cometidos entretanto este robot de la empresa Moley Robotics os cocina más de 2000 recetas con sólo apretar un botón. Estará disponible a partir del 2017 a un coste de unos 13500€, lo que puede parecer mucho sólo si obviamos que en el mundo de la robótica los precios se reducen de forma exponencial año tras año.

[su_youtube url=”https://www.youtube.com/watch?v=SNy6fEuPWbc”]

Por otra parte tenemos el proyecto de Cedar Anderson, un joven australiano que hace realidad su sueño de una apicultura alternativa en la cual reducir casi por completo el trabajo humano pero, sobre todo, mitigar el estrés y el sufrimiento de las abejas mediante un diseño concreto de la colmena. Estas colmenas tienen un sistema que permite extraer miel sin interferir directamente con las abejas, acercando a la gente un sistema sencillo y barato de autoproducción de miel y beneficioso para la polinización de cultivos y el medio ambiente. Este tipo de proyectos de open farming abren la puerta también a la automatización y a la inclusión de sensores que aporten valor a la comunidad sobre, por ejemplo, el estado de salud de las abejas a nivel mundial.
Su campaña de crowfunding ha sido todo un éxito recaudando doce millones de dólares americanos partiendo de un objetivo inicial de setenta mil.

[su_youtube url=”https://www.youtube.com/watch?v=WbMV9qYIXqM”]

Nuestro sistema alimentario es profundamente ineficiente; la producción mundial aumenta año tras año mientras los alimentos siguen sin llegar a todas los estómagos, se malbaratan escandalosas cantidades de alimentos durante todo el proceso y se trata de un sector concentrado en manos de unas pocas empresas distribuidoras que se limitan a luchar en una calmada arena donde la ganadora es la que usa la más burda, pero efectiva, técnica publicitaria.

Bajo este horizonte poco prometedor aparece AKER; un proyecto que busca facilitar la producción local de alimentos mediante la liberación de diseños de colmenas, huertos urbanos o gallineros fácilmente replicables mediante una cortadora láser, sin necesidad de otras herramientas, y que pueden ser mejorados por la propia comunidad. La hidroponía, por su parte, cada vez pega más fuerte para acercar el productor al consumidor (o convertirlo directamente en prosumidor, cómo sucedia en muchas sociedades preindustriales) reduciendo la huella de carbono y crear abundancia dónde antes parecía utópico una producción decente de alimentos; las ciudades. Se están abriendo huertos hidropónicos en muchas ciudades del mundo y, a la vez, surgen proyectos cómo 3Dponics que sumando la impresión 3D y una comunidad opensource buscan acercar la hidroponia a todo el mundo.